El Diario Marca decía hablaba en su edición electrónica de que España "ha sufrido un gravísimo accidente":
La selección española ya no puede fantasear con la posibilidad de elegir el cruce. Ahora, sólo debe plantearse un ejercicio de supervivencia que le haga pasar de fase como sea. Y eso sólo sucederá si gana los dos próximos partidos.
Ante Suiza, un país cuyo deporte nacional es el esquí alpino, España sufrió un gravísimo accidente. Un churro helvético dio lugar a la pesadilla de la derrota. Antes y después del gol, la selección tuvo el balón pero no le dio el mismo trato que otras veces. Con poca movilidad, con una velocidad de crucero parecida a la de un carretón de bueyes y el punto de mira desajustado, la selección buscó el gol a base de un barroquismo excesivo.
Del Bosque movió el banquillo sin éxito y la media hora final fue un drama, un quiero y no puedo en el que sobró el arabesco y faltó empuje. Con todo, un mal partido no debería convertir a la afición y a los jugadores en unos descreídos. El estilo es a lo que tiene y debe agarrarse España.
A los cinco minutos de comenzar el duelo, los papeles estaban repartidos. Suiza a esperar y España a jugar. Una cosa es querer el balón y otra que no lo quiera el contrario. Cuando sucede esto último, la cosa se complica. Es lo que Hitzfeld le propuso a Del Bosque: "Toma tú el balón que a mí me da la risa. Y, además, le voy a poner un guardia jurado a Xavi". Y España empezó a tejer con tanta paciencia como lentitud.
La angustia se apoderó de España porque el tiempo volaba. A Suiza le bastó un poco de suerte y organización. Se le pudo acabar el chollo con un misil de Xabi Alonso al larguero igual que La Roja pudo haberse desangrado con un remate al poste de Barnetta.
http://www.marca.com/2010/06/16/futbol/mundial_2010/selecciones/espana/1276704201.html?a=LO12a51313d65fb317718352096ee214034&t=1276781760